EFECTOS DE LA ASTAXANTINA EN LAS INFECCIONES VIRALES

En este artículo vamos a analizar cuál es el papel de la Astaxantina en las infecciones virales, dado el momento actual en el que vivimos, y la importancia que esta información tiene, como método preventivo ante el Covid-19, virus que está suponiendo una catástrofe sanitaria a nivel de pandemia mundial.

Sabemos que no existe, por el momento, ninguna vacuna efectiva para curar el Covid-19. Pero lo que sí sabemos es que preparar al sistema inmunológico para que esté fuerte es un factor determinante en la prevención del contagio, en primera instancia, y de la aminoración de la gravedad de los síntomas de enfermedad (en caso de que se haya producido el contagio) en segunda instancia.

Sea cuál sea la circunstancia, ahora mismo lo más importante es que nuestro sistema inmunitario esté lo suficientemente fortalecido como para hacer frente a este virus que está causando estragos a nivel global.

Vamos a detallar, a continuación, el papel que tienen los radicales libres en la aparición de la enfermedad y ante los problemas respiratorios típicos del Covid-19, para continuar examinando los efectos que los antioxidantes tienen sobre ello y profundizando, especialmente, en el mejor de los antioxidantes que existe en la actualidad: la Astaxantina.  

Las investigaciones actuales (Cui, Li, Xu, Wang, Jiao, Yao, Xu et al., 2020) evidencian que los radicales libres contribuyen significativamente a la aparición y curso de una gran variedad de enfermedades, incluyendo distintas enfermedades pulmonares, trastornos inmunológicos y envejecimiento acelerado. A su vez, los trastornos inmunológicos inducen una mayor susceptibilidad a la enfermedad y la infección.

En consecuencia, el predominio de los radicales libres sobre los antioxidantes naturales del organismo (los que se dan en el cuerpo humano en condiciones fisiológicas normales) da lugar a lo que se conoce como estrés oxidativo.

En el día a día, todo el organismo se ve expuesto a oxidantes exógenos, tales como las emisiones industriales, elementos contaminantes en el hogar, el humo de los cigarrillos, la polución ambiental, etc., algo que en el caso de los pulmones cobra una mayor importancia al aumentar el estrés oxidativo cuando el sistema inmune no está fuerte.

En caso contrario, cuando el sistema inmunológico está funcionando correctamente, la actividad oxidante queda contrarrestada por la elevada capacidad antioxidante natural del organismo.

Las infecciones virales respiratorias son bien conocidas porque aumentan la producción de radicales libres y formas reactivas de oxígeno y nitrógeno, además de otros procesos celulares (Zhang, Xu, Liu y Hindawi, 2016).  Esto conduce, generalmente a:

  1. Una reacción inflamatoria.
  2. Un daño al epitelio y tejido pulmonar y,
  3. En algunos casos, a la fibrosis pulmonar.

El epitelio dañado es, consecuentemente, más susceptible a la infección bacteriana y a la neumonía. Siendo esto así, los problemas respiratorios se asocian directamente con la inflamación.

QUÉ PAPEL JUEGA LA ASTAXANTINA ANTE LA INFLAMACIÓN

Distintos estudios evidencian que la Astaxantina tiene un potencial considerable para reducir y aminorar ocho marcadores inflamatorios diferentes. Así pues, y gracias a la elevada facultad antioxidante de este agente único, se considera que la Astaxantina tiene una habilidad considerable como supresor de la inflamación y eliminación de los radicales libres, de ahí su consideración como beneficiosa para las vías respiratorias afectadas por inflamación (Cui, Li, Xu, Wang, Jiao, Yao, Xu et al., 2020).

La aparición de la pandemia viral debida al nuevo coronavirus Covid-19 ha subrayado la importancia de mantener la salud pulmonar y la necesidad de minimizar la inflamación inducida por el virus y los niveles patológicos resultantes de las citoquinas inflamatorias.

Como nos han informado repetidamente, la sintomatología del coronavirus conduce a un síndrome que incluye tos, estornudos, fiebre, neumonía y, potencialmente, la muerte. Hoy mismo, hay más de 10mil muertos por coronavirus, y todos ellos han presentado síntomas evidentes de inflamación en las vías respiratorias, con imposibilidad para respirar de forma natural, precisando respiración asistida.

A lo largo de las investigaciones (Milan, Hart y Wilkinson, 2013), y en crisis anteriores de contagios por virus que afectan a las vías respiratorias, se ha concluido que la ingesta de Astaxantina, biodisponible por vía oral, ha demostrado conseguir disminuir la inflamación, al mismo tiempo que se ha demostrado esencial para aumentar la inmunidad del organismo (Cai, Chen, Xie, Yao, Ding y Chen, 2019). Consecuentemente, consideramos que en estos momentos es esencial tomar Astaxantina para prevenirnos ante el Covid-19.

ASTAXANTINA: EFICACIA PROBADA EN LAS INFECCIONES POR VIRUS

Las infecciones por el virus, como es el caso de la gripe, son un problema importante de salud pública porque todavía falta un tratamiento eficaz. La característica de la mayor parte de las infecciones virales, incluyendo la gripe, es el estrés oxidativo.

Dado que los antioxidantes evitan que las células se dañen por especies reactivas de oxígeno producidas por diversos estímulos, incluidos patógenos (es decir, virus), los expertos recomiendan aumentar la protección antioxidante de las células (Cui, Li, Xu, Wang, Jiao, Yao, Xu et al., 2020). Y en su recomendación para aumentar esta protección contra el estrés oxidativo inciden en resaltar la importancia de los antioxidantes naturales, especialmente de la Astaxantina, con el fin de aumentar significativamente los niveles de enzimas antioxidantes (como el Superóxido dismutasa –SOD-, Catalasa y Glutatión peroxidasa).

microalgas contra las enfermedadesLos expertos concluyen que la Astaxantina promueve significativamente la protección de las células contra el estrés oxidativo. Las especies reactivas de oxígeno (ROS) desempeñan un papel clave (Zhang, Xu, Liu y Hindawi, 2016) en la respuesta inflamatoria y el lavado de las sustancias que contribuyen significativamente a la respuesta inmunitaria (sustancias a las que se denominan citoquinas), por ejemplo, durante la infección viral.

Los estudios realizados coinciden en señalar, además, que el ácido ascórbico (vitamina C) ha sido propuesto como un antioxidante esencial para tratar muchas enfermedades. Sin embargo, se comprobó que el uso a largo plazo de altas dosis de vitamina C tiene muchos efectos secundarios, con lo cual su uso es controvertido. En contraposición, se comprobó que el uso de Astaxantina (que es el antioxidante más poderoso que existe) es tremendamente eficaz en enfermedades agudas, donde las ROS juegan un papel importante, como sería el caso de la infección por gripe aviar. Y no sólo era eficaz, sino que se mostró libre de efectos secundarios.

De los estudios se concluye, por tanto, que la Astaxantina tiene un efecto antiinflamatorio y también es eficaz contra el dolor, bloqueando varios factores bioquímicos que causan dolor. En particular, la Astaxantina inhibe las actividades de las enzimas de CicloOxigenasa2 (COX2) asociadas con muchas enfermedades como la osteoartritis, la artritis reumatoide, la dismenorrea y el dolor agudo (López y March, 2012). La Astaxantina suprime, además, el aumento de factores inflamatorios, tal como se ha demostrado en investigaciones in vitro e in vivo (Cai, Chen, Xie, Yao, Ding y Chen, 2019).

Por tanto, las investigaciones consideran que la Astaxantina muestra impresionantes efectos protectores sobre el daño inducido por la endotoxina, y que puede ser una sustancia potencial para tratar la Sepsis, característica de los estados de inflamación en las vías respiratorias, fruto de las infecciones víricas. Se mostró, también, cómo la Astaxantina actúa favorablemente contra la oxidación y la inflamación causada por las endotoxinas (López y March, 2012).

Y cómo, asimismo, aumenta la capacidad antioxidante en el tejido pulmonar, llegando a prevenir el enfisema pulmonar (Kubo, Asai, Kojima, Sugitani, Kyomoto, Okamoto, Yamada y Kawaguchi, 2019). Consecuentemente, y en base a los resultados obtenidos en las distintas investigaciones consultadas, la Astaxantina parece ser un nuevo candidato para el tratamiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (COPD).

Existen más estudios acerca de las respuestas inmunitarias en relación con las características clínicas y virológicas de un paciente con enfermedad leve a moderada (Thevarajan, Nguyen, Koutsakos, Druce, Caly, Van de Sandt, Jia, X. et al., 2020), y distintas investigaciones señalan la importancia de las moléculas de los radicales libres en la patogénesis de diversas enfermedades virales. Y en todos ellos se constata que la Astaxantina es capaz de destruir hasta 19 radicales libres y se asocia con la protección del cuerpo contra las infecciones secundarias (Kubo, Asai, Kojima, Sugitani, Kyomoto, Okamoto, Yamada y Kawaguchi, 2019).

Otro experimento llevado a cabo con el virus de la gripe en ratones ha demostrado que la respuesta del sistema inmunitario sano está más implicada en la no-enfermedad que el efecto directo de la multiplicación del virus (es decir, aunque se produzca el contagio, un sistema inmune enfermo provocará la patologización de la enfermedad, mientras que un sistema inmune fuerte evitará que el contagio presente sintomatología grave). En este experimento se demostró, además, como la Xantina Oxidasa (que es la responsable de la generación de radicales libres de oxígeno), estaba elevada en suero y tejido pulmonar de los ratones infectados por el virus de la gripe (San Mauro y Garicano, 2015). Estos hallazgos indican que los radicales libres de oxígeno son importantes en la patogénesis de la infección por el virus de la gripe.

De todos estos estudios se desprende que los metabolitos reactivos de oxígeno y nitrógeno (Rodrigues, Carrondo, Alves y Coroadinha, 2014; Hemilä y Chalker, 2019) desempeñan un papel complejo en muchas enfermedades y en la regulación del metabolismo. Debido a que los virus se multiplican en las células vivas, estos metabolitos afectan el crecimiento de los virus, y sirven como un mecanismo de defensa ante ellos. Por tanto, los antioxidantes pueden desempeñar un papel en el tratamiento de enfermedades virales, hasta el punto de que estos antioxidantes:

  • Pueden aliviar los síntomas de la enfermedad,
  • Pueden reducir los efectos a largo plazo del estrés oxidativo crónico asociado con el desarrollo de enfermedades causadas por algunas infecciones virales.

A medida que envejecemos, o cuando estamos particularmente estresados, se acumulan altos niveles de especies reactivas de oxígeno (ROS), promoviendo el estrés oxidativo y la inflamación en todo el cuerpo. En esta situación, las funciones normales del cuerpo, particularmente los sistemas inmunes, se ven gravemente deterioradas por un exceso de radicales de oxígeno y moléculas pro-inflamatorias (Hemilä, 2014).

Por lo tanto, bloquear los efectos secundarios de los antioxidantes ROS puede ayudarnos a mejorar el rendimiento de nuestro sistema inmunológico y hacerlo más fuerte. Yendo más allá, podemos afirmar que la Astaxantina también puede reducir los niveles séricos de proteína C reactiva (CRP), un marcador típico de inflamación comúnmente utilizado para identificar la presencia de enfermedades (Hemilä y Chalker, 2019).

Además, las conclusiones de las investigaciones señalan que la Astaxantina es un potente potenciador del sistema inmunológico. A los pacientes que se les suministró Astaxantina se les evidenció una actividad más elevada y mejorada de la función de las células inmunes, concluyendo que la ingesta de Astaxantina fortalece y mejora la respuesta del sistema inmune frente a la inflamación y la enfermedad.

Si esto es así, y las investigaciones realizadas coinciden todas ellas en los efectos benéficos de la Astaxantina en el sistema inmunitario, es evidente que su ingesta nos ayudará a prevenir el contagio del Covid-19, a la vez que aminorará la sintomatología en caso de que dicho contagio se haya producido. Es el momento de que pasemos a la acción, pues tal y como hemos comentado al inicio, todavía no hay ningún modo de eliminar el virus, y lo único que podemos hacer es PREVENIR EL CONTAGIO.

Hagamos que nuestro sistema inmunológico esté sano y fuerte ante esta amenaza mundial.

Referencias

Cai, X., Chen, Y., Xie, X., Yao, D., Ding, Ch. y Chen, M. (2019).  Astaxanthin prevents against lipopolysaccharide-induced acute lung injury and sepsis via inhibiting activation of MAPK/NF-κB.  American Journal of Translational Research, 11(3), 1884-1894.

Cui, G., Li, L., Xu, W., Wang, M., Jiao, D., Yao, B., Xu, K. et al. (2020). Astaxanthin Protects Ochratoxin A-Induced Oxidative Stress and Apoptosis in the Heart via the Nrf2 Pathway. Oxidative Medicine and Cellular Longevity, 1(1), 7639109.    DOI:  10.1155/2020/7639109.

Hemilä, H. (2014). The effect of vitamin C on bronchoconstriction and respiratory symptoms caused by exercise: a review and statistical analysis. Allergy, Asthma Clin. Immunol., 10(1), 58.   DOI:  10.1186/1710-1492-10-58.

Hemilä, H. y Chalker, E. (2019). Vitamin C Can Shorten the Length of Stay in the ICU: A Meta-Analysis. Nutrients, 11(4). pii: E708.   DOI:  10.3390/nu11040708.

Kubo, H., Asai, K., Kojima, K., Sugitani, A., Kyomoto, Y. Okamoto, A., Yamada, K. y Kawaguchi, T. (2019). Astasanthin Proved Effective in Improving Chronic Obstructive Pulmonary Disease (COPD) part of the Grants-in-Aid for Scientific Research C (19K08660). Mar. Drugs, 17(12), 673. DOI:  10.3390/md17120673.

López, P. y March, N. (2012). Efecto del consumo de astaxantina en la salud. Revista Española de Nutrición Comunitaria, 18(3), 164-177.

Milan, S. J., Hart, A., y Wilkinson, M. (2013). Vitamin C for asthma and exercise-induced bronchoconstriction. The Cochrane database of systematic reviews, 2013(10), CD010391.           DOI:  10.1002/14651858.CD010391.pub2

Rodrigues, AF., Carrondo, MJ., Alves, PM. y Coroadinha, AS. (2014). Cellular targets for improved manufacturing of virus-based biopharmaceuticals in animal cells. Trends In Biotechnology32(12), 602-607.

San Mauro, I. y Garicano, E. (2015). Papel de la vitamina C y los β-glucanos sobre el sistema inmunitario: revisión. Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, 19(4), 238-245.

Thevarajan, I., Nguyen, TH, Koutsakos, M., Druce, J., Caly, L., Van de Sandt, CE., Jia, X. et al. (2020). Breadth of concomitant immune responeses prior to patient recovery: a case report of non-severe COVID-19. Nature Medicine, 2020.  DOI:   10.1038/s41591-020-0819-2.

Zhang, ZW., Xu, XCh., Liu, T. y Hindawi, SY. (2016). Mitochondrion-Permeable Antioxidants to Treat ROS-Burst-Mediated Acute Diseases. Oxidative Medicine and Cellular Longevity, 1(1), Article ID 6859523. DOI:  10.1155/2016/6859523.

1 Comentario

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *