LAS ALGAS COMO PREVENTIVO Y TRATAMIENTO DEL SARS CoV-2

Las algas marinas son muy nutritivas y proporcionan una fuente rica de micronutrientes.

En nuestro blog hemos expuesto varios artículos donde explicamos que, si bien las algas hoy por hoy todavía suponen, en la dieta occidental, un alimento “ocasional”, históricamente han supuesto un alimento básico en el mundo oriental (especialmente en Japón, Corea y China) desde la antigüedad.

Los datos indican que, en Japón, las algas representen más del 10% de la alimentación y se utilizan 21 tipos diferentes en la cocina diaria.

Todavía más, los datos provenientes de distintas investigaciones han señalado que el motivo por el que las asiáticas, especialmente las japonesas, tiene menor incidencia de cáncer de mama y de ovarios es, precisamente, por el consumo de algas, habitual de sus dietas (Go, Hwang y Nam, 2010; Park, Han, Park, Jin et al., 2011).

Las algas marinas aportan nutrientes y también tienen poderosas propiedades antivirales. Tal y como ya expusimos en nuestro artículo de los Efectos de la Astaxantina en las infecciones virales.

La microalga Haematococcus Pluvialis y su pigmento Astaxantina juegan un papel preponderante en las infecciones por virus, estando su eficacia probada (Kubo, Asai, Kojima, Sugitani, Kyomoto, Okamoto, Yamada y Kawaguchi, 2019; Cai, Chen, Xie, Yao, Ding y Chen, 2019).

Los distintos estudios científicos han demostrado que los antioxidantes que provienen de las algas, especialmente de la Astaxantina, pueden desempeñar un papel en el tratamiento de enfermedades virales, hasta el punto de que estos antioxidantes:

  • Pueden aliviar los síntomas de la enfermedad.
  • Pueden reducir los efectos a largo plazo del estrés oxidativo crónico asociado con el desarrollo de enfermedades causadas por algunas infecciones virales.

En base a ello, los investigadores han estudiado extractos de algas marinas como posibles tratamientos contra el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19 (Lin, Tan, Zhang, Li, Luo y Liu, 2020).

LOS EXTRACTOS DE LAS ALGAS MARINAS

Investigadores del Center for Biotechnology and Interdisciplinary Studies (CBIS) del Instituto Politécnico Rensselear estudiaron en sus proyectos cuál era la eficacia antiviral de los extractos de algas marinas a la hora de combatir el SARS-CoV-2 y obtuvieron resultados prometedores, que expusieron en su artículo “ Sulfated polysaccharides effectively inhibit SARS-CoV-2 in vitro”, publicado en la prestigiosa revista Cell Discovery (Kwon, Oh, Kwon, Jin, Zhang, Fraser, Hong, Linhardt y Dordick, 2020).

¿Cómo llevaron a cabo las investigaciones?

El punto de partida, según el investigador principal (Dr. Jonathan Dordick) radica en la ausencia de buenos antivirales que lleguen a bloquear la infección viral, de modo que se precisan nuevos enfoques que se puedan adaptar rápidamente a los virus que van emergiendo, con el fin de que exista una protección clara ante futuras pandemias.

Con este fin, se analizaron cinco polisacáridos sulfatados, incluyendo variantes de heparina, que se utilizan para la terapia anticoagulante (heparina, heparina trisulfatada y una heparina de bajo peso molecular no anticoagulante) junto con los fucoidanos RPI-27 y RPI-28 (Lin, Tan, Zhang, Li, Luo y Liu, 2020; Kwon, Oh, Kwon, Jin, Zhang, Fraser, Hong, Linhardt y Dordick, 2020).

Algas como tratamiento antiviralAsimismo, se analizó la dosis de cinco extractos de algas, llegando a la evidencia de que la concentración efectiva de estos extractos inhibe el 50% de la actividad viral, conocida como EC50.

Los resultados en la concentración molar, demostraron que el RPI-27 tenía una EC50 de casi 83 nanomolar, en comparación con los 770 nanomolar del medicamento REMDESIVIR, dato que se extrajo de una investigación totalmente separada. Una EC50 más baja demuestra que el extracto es más eficaz.

Pero ¿qué es el REMDESIVIR?

Es un medicamento antiviral que ha demostrado ser prometedor en el tratamiento contra el COVID-19. En contraposición a su utilidad frente al virus, se han reportado efectos secundarios graves, incluyendo la insuficiencia renal.

Sin embargo, con los extractos de algas, no se encontró toxicidad celular, incluso en las concentraciones más altas.

En el caso de los otros extractos, la heparina tenía una EC50 de 2.1 micromolar, que era aproximadamente un tercio más activa que el REMDESIVIR, mientras que la heparina no anticoagulante era casi una quinta parte tan activa como el REMDESIVIR, con una EC50 de 5 micromolar. Los resultados, por tanto, hablan por sí solos.

 IMPLICACIONES DEL ESTUDIO

Para los investigadores del equipo del Dr. Dordick, la implicación más importante es el descubrir una nueva forma para tratar la infección.

Si se sabe que la infección por COVID-19 se inicia en la nariz, lo que habría que buscar es un aerosol nasal que pudiera tratar la infección a tiempo, o incluso tratarla antes de tenerla, porque de ese modo se bloquearía antes de que ingresase al organismo.

Y los componentes de las algas podrían ser susceptibles de administrarse en forma de aerosol nasal. Y, debido a que los compuestos de algas también se pueden consumir por vía oral, también podrían ser beneficiosos para tratar las infecciones gastrointestinales, según las investigaciones realizadas por el equipo del Dr. Dordick.

De hecho, mientras que el medicamento REMDESIVIR se debe administrar por vía intravenosa, los extractos de algas se pueden administrar a través de un aerosol nasal, inhalador o por vía oral. Cuando se consumen por vía oral, los fucoidanos de las algas marinas son generalmente reconocidos como seguros, sin efectos secundarios.

Algas como tratamiento antiviral

Los extractos de algas fueron utilizados anteriormente contra las infecciones de Dengue, Zika, Influenza A, y otros virus (Desideri, Cantaluppi, Ceccotto, Meli, Roselli y Feduzi, 2016). Estos extractos funcionaron para combatir estas infecciones utilizando lo que se conoce como “técnica del señuelo”, y los estudios realizados por el equipo del Dr. Dordick, con los extractos de alga, parecen funcionar en el tratamiento contra el SARS-CoV-2 a través de esta técnica, que de forma simple se podría explicar así:

  • La proteína spike que se halla en la superficie del SARS-CoV-2 se adhiere al receptor ACE-2, que es una molécula que está en la superficie de las células humanas.
  • Una vez adherida, el virus inserta su propio material genético en la célula y se apodera del mecanismo celular para producir réplicas del virus.
  • Pero al virus se le podría persuadir fácilmente para que se fije en una molécula señuelo y ofrezca un ajuste similar. Y esto se lograría con los polisacáridos sulfatados de las algas marinas (que funcionarían como señuelos), lo que podría disuadir de manera eficaz la infección viral.
  • De este modo, el virus neutralizado quedaría atrapado y en algún momento se degradaría de forma natural.

ACTIVIDAD DE LAS ALGAS CONTRA LOS VIRUS

 Los extractos y polisacáridos de las algas marinas, que incluyen carragenina, alginato, fucano, laminaran y naviculan, han sido reconocidos durante mucho tiempo por sus propiedades antivirales, aunque su uso contra el SARS-CoV-2 es novedoso.

En un estudio anterior, se investigó el extracto de seis especies de algas pardas de Hong Kong, y los resultados indicaron que la mayoría de ellos inhibió los tipos 1 y 2 del virus del herpes simple, con muy baja toxicidad para otras células (Park, Han, Park, Jin et al., 2011). En el caso de la Astaxantina, se demostró efectiva en las infecciones por virus (Cai, Chen, Xie, Yao, Ding y Chen, 2019), inhibiendo el virus respiratorio sincitial (VRS).

Como decimos, el estudio del extracto de algas como antivirales es un campo novedoso (mucho más ante el SARS-CoV-2). Y por ello, se han realizado una serie de estudios sobre algas marinas, con la esperanza de encontrar nuevos compuestos para tratar las enfermedades virales (Cui, Li, Xu, Wang, Jiao, Yao et al., 2020; Zayed y Ulber, 2020).

En uno de estos estudios, los polisacáridos de las algas rojas y de las algas pardas inhibieron la reproducción del virus de la hepatitis C, mientras que otros estudios han señalado sus diversos modos de acción en procesos diferentes de infección viral. Y esos diversos modos de acción dependen de la diversidad estructural y de la complejidad de los polisacáridos marinos y sus derivados, los cuales contribuyen a sus actividades antivirales en diferentes fases de muchos procesos virales (Olasehinde, Olaniran y Okoh, 2020).

Aunque en todos ellos se ha concluido que los extractos de algas marinas tienen la capacidad de inhibir la absorción del virus, así como de inhibir la transcripción y reproducción del mismo. En otro estudio llevado a cabo, se investigaron 16 extractos de algas de la Columbia Británica, descubriéndose que 15 de ellos tenían capacidades directas para matar virus.

Otros estudios han dado lugar a conclusiones esperanzadoras, pues se descubrió que los extractos de algas (incluyendo la carragenina), benefician el resfriado común, que es causado por diferentes virus respiratorios, incluyendo el coronavirus (Olasehinde, Olaniran y Okoh, 2020). En un estudio realizado a niños y adultos, se descubrió que un aerosol nasal de carragenina redujo la duración del resfriado común, incrementó la depuración viral y disminuyó la recaída de los síntomas (Cui, Li, Xu, Wang, Jiao, Yao et al., 2020).

La compañía farmacéutica Boehringer Ingelheim comercializa un aerosol nasal a base de carragenina, pero los investigadores que forman parte del equipo del Dr. Dordick han cuestionado el por qué no fue reconocida la investigación sustancial sobre las propiedades antivirales de los extractos de algas marinas por las grandes farmacéuticas durante la pandemia de COVID-19. Para ellos, existen además otros compuestos, tanto de algas rojas (como la Lectina Griffithsin) como otros polisacáridos sulfatados extraídos de las algas verdes (como la Ulvans) y de las algas pardas (como la Fucoidans) podrían ser agentes terapéuticos antivirales potenciales contra el SARS-CoV-2″ (Kwon, Oh, Kwon, Jin, Zhang, Fraser, Hong, Linhardt y Dordick, 2020; Zayed y Ulber, 2020).

En síntesis, existen muchas razones para añadir algas a nuestra dieta, a parte de su potencia antiviral. Podemos resaltar las siguientes (Anestopoulos, Kiousi, Klavaris, Maijo, Serpico, Suarez et al., 2020):

  • Es una excelente fuente de yodo, que a su vez es una poderosa arma contra las infecciones virales. Un desequilibrio de yodo afecta a la función del tiroides y a otros sistemas del organismo, incluyendo el corazón.
  • Las algas también tienen propiedades ideales para reducir la presión arterial.
  • Contienen nutrientes beneficiosos, como potasio, calcio, hierro y ácido algínico (éste último protege de forma natural a las plantas marinas de las bacterias, y se une a los metales pesados en los seres humanos, lo que las convierte en un poderoso desintoxicante)

En Algamania estamos convencidos de que el océano nos proporciona una fuente ilimitada de organismos beneficiosos a todos los niveles. Y una de estas fuentes, especialmente interesante por su amplio potencial, es la de las algas, de las que somos unos apasionados.

Creemos que, si los Gobiernos de las naciones decidiesen apoyar la investigación sobre las algas, es posible que se erradicasen muchos problemas en el mundo (por ejemplo, la hambruna humana y las dificultades para proveer alimentación de animales con piensos, que podrían ser elaborados a partir de microalgas, llenas de nutrientes, por poner dos sencillos ejemplos entre otros muchos).

Y, sin ir más lejos, podría proporcionar tratamiento (incluso como preventivo) a la pandemia que nos está acechando en estos momentos, tal y como han demostrado las investigaciones que acabamos de exponer. Las posibilidades que nos brindan las algas están subestimadas, por desconocidas, pero son presumiblemente infinitas.

Referencias

Anestopoulos, I., Kiousi, DE., Klavaris, A., Maijo, M., Serpico, A., Suarez, A., Sanchez, G., Salek, K., Chasapi, S. A., Zompra, AA., Galanis, A., Spyroulias, GA., Gombau, L., Euston, SR., Pappa, A. y Panayiotidis, MI. (2020). Marine-Derived Surface Active Agents: Health-Promoting Properties and Blue Biotechnology-Based Applications. Biomolecules10(6), 885.

Cai, X., Chen, Y., Xie, X., Yao, D., Ding, Ch. y Chen, M. (2019).  Astaxanthin prevents against lipopolysaccharide-induced acute lung injury and sepsis via inhibiting activation of MAPK/NF-κB.  American Journal of Translational Research, 11(3), 1884-1894.

Cui, G., Li, L., Xu, W., Wang, M., Jiao, D., Yao, B., Xu, K. et al. (2020). Astaxanthin Protects Ochratoxin A-Induced Oxidative Stress and Apoptosis in the Heart via the Nrf2 Pathway. Oxidative Medicine and Cellular Longevity, 1(1), 7639109.    DOI:  10.1155/2020/7639109.

Desideri, D., Cantaluppi, C., Ceccotto, F., Meli, MA., Roselli, C. y Feduzi, L. (2016). Essential and toxic elements in seaweeds for human consumption. Journal Toxico. Environ Health A. 79(3), 112-122. DOI:  10.1080/15287394

Go, H., Hwang, H. J. y Nam, T. J. (2010). A glycoprotein from Laminaria japonica induces apoptosis in HT-29 colon cancer cells. Toxicology in vitro: an international journal published in association with BIBRA24(6), 1546–1553.

Kubo, H., Asai, K., Kojima, K., Sugitani, A., Kyomoto, Y. Okamoto, A., Yamada, K. y Kawaguchi, T. (2019). Astaxanthin Proved Effective in Improving Chronic Obstructive Pulmonary Disease (COPD) part of the Grants-in-Aid for Scientific Research C (19K08660). Mar. Drugs, 17(12), 673. DOI:  10.3390/md17120673.

Kwon, P.S., Oh, H., Kwon, SJ., Jin, W., Zhang, F., Fraser, K., Hong JJ., Linhardt, RJ. y Dordick, JS. (2020). Sulfated polysaccharides effectively inhibit SARS-CoV-2 in vitro. Cell. Discov., 6(50). DOI:   10.1038/s41421-020-00192-8

Lin, Z., Tan, X., Zhang, Y., Li, F., Luo, P. y Liu, H. (2020). Molecular Targets and Related Biologic Activities of Fucoidan: A Review. Marine drugs18(8), E376.

Olasehinde, TA., Olaniran, AO. y Okoh, AI. (2020). Sulfated polysaccharides of some seaweeds exhibit neuroprotection via mitigation of oxidative stress, cholinergic dysfunction and inhibition of Zn – induced neuronal damage in HT-22 cells. BMC complementary medicine and therapies20(1), 251.

Park, HY., Han, MH., Park, C., Jin, CY., Kim, GY., Choi, IW., Kim, ND., Nam, TJ., Kwon, TK. y Choi, YH. (2011). Anti-inflammatory effects of fucoidan through inhibition of NF-κB, MAPK and Akt activation in lipopolysaccharide-induced BV2 microglia cells. Food and chemical toxicology: an international journal published for the British Industrial Biological Research Association49(8), 1745–1752.

Zayed, A. y Ulber, R. (2020). Fucoidans: Downstream Processes and Recent Applications. Marine drugs18(3), 170.

Write a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *