¿Por qué es importante tomar ASTAXANTINA para prevenir el CORONAVIRUS?

La Astaxantina, el pigmento que hace que el salmón y los flamencos tengan un agradable tono rosado, pero más que un simple colorante es, en realidad, un potente carotenoide que puede ayudar a proteger el organismo.

El cuerpo humano necesita inmunizarse y crear una barrera protectora sobre el entorno y sobre el propio proceso de envejecimiento celular (deshidratación, exceso de sol, arrugas, enfermedades neurodegenerativas, entre otros).

Veamos, de forma sencilla, algo más de este pigmento que proviene del alga Haematococus Pluvialis.

LA ASTAXANTINA, EL MÁS POTENTE ANTIOXIDANTE

De forma muy simple y didáctica, diremos que los antioxidantes actúan directamente sobre los radicales libres, que son moléculas inestables que, debido a las reacciones normales dentro del cuerpo, tienen electrones no apareados. Impacientes por emparejar sus electrones solitarios, los radicales libres intentan “robarlos” de otras células del organismo, causando daños.

La acumulación de este daño, llamado estrés oxidativo, puede conducir a enfermedades crónicas, deterioro cognitivo y signos visibles de envejecimiento, como las arrugas (Panday, Sahoo, Osorio y Batra, 2015).

En pocas palabras, el estrés oxidativo es como el óxido en nuestro cuerpo formado por la oxidación, y acelera el envejecimiento y las enfermedades. Si bien los radicales libres de oxígeno son componentes normales del metabolismo celular, pueden convertirse un problema si se producen de forma incontrolada.

Por supuesto, los sospechosos habituales como la exposición al sol, el tabaquismo y la contaminación producen radicales libres, pero también lo hacen algunos procesos normales más sorprendentes (y bastante necesarios) como comer y respirar.

¿Qué podemos hacer para minimizar los niveles de radicales libres y prevenir el estrés oxidativo?

Afortunadamente, nuestro cuerpo tiene un sistema de defensa incorporado, y esté sistema está pleno de lo que se denomina antioxidantes. Los antioxidantes son una clase de compuestos que luchan contra los radicales libres que funcionan al donar uno de sus electrones a los radicales libres inestables, neutralizándolos de forma efectiva.

prevención del covid19

El cuerpo produce algunos de estos eliminadores de radicales libres, pero dependemos de la dieta y los suplementos para que nuestro organismo pueda disponer de muchos antioxidantes que combatan a los temidos radicales libres.

Los antioxidantes se agrupan por sus distintas propiedades en “familias”, llamadas carotenoides, flavonoides, polifenoles y más. Los carotenoides son los responsables de dar a los alimentos rojos y naranjas sus tonos brillantes, pero lo que es más importante, se han relacionado con la salud cardiovascular y de la visión, entre otros beneficios.

A diferencia de sus compañeros carotenoides, la Astaxantina no tiene efectos negativos cuando se toma a altas concentraciones. Otros carotenoides, bajo ciertas condiciones, o con dosis de altas proporciones, pueden volverse contra el propio organismo, actuando como un pro-oxidante en lugar de un antioxidante, provocando el daño que se supone que deberían bloquear.

Por eso mismo, a la Astaxantina se la considera “El Rey de los Carotenoides”, y el antioxidante más poderoso que existe (Akaike, 2011). Veamos, a continuación, qué puede aportar la ingesta de Astaxantina en estos momentos tan complicados que estamos viviendo.

EL CORONAVIRUS, LA VITAMINA C Y LA ASTAXANTINA

Ante la crisis mundial que estamos sufriendo hoy en día a causa de la pandemia del coronavirus, tener un sistema inmunológico fuerte y resistente es la única defensa real que tenemos (hasta que se descubra una vacuna) contra el Covid-19.

Distintos expertos consideran que este sistema inmune sano se consigue con una alimentación adecuada y con un aporte suplementario de vitamina C. Distintas investigaciones (Sgarbanti, Amatore, Celestino et al., 2014; Guerrero y Acosta, 2016) señalan que cuando se consume en dosis elevadas, la vitamina C fortalece el sistema inmunológico y elimina a los patógenos (incluyendo los virus). Incluso, un médico coreano informa que las personas que padecen de Covid-19 se están recuperando en cuestión de días cuando se les administra 100 000 UI de vitamina D con 20 a 24 gramos de vitamina C por vía intravenosa.

En China, se está realizando un estudio para ver si las altas dosis de vitamina C pueden ayudar a combatir el nuevo coronavirus Covid-19. Los científicos del Hospital Zhongnan de la Universidad de Wuhan están probando sus efectos en 120 pacientes que tienen el virus, dándoles infusiones diarias de 24 g de vitamina C durante siete días. Los resultados aún no se han publicado.

La dosis que se usa en China es aproximadamente 60 veces mayor que la cantidad diaria recomendada por el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido y 21 veces la cantidad probada contra los resfriados en las revisiones de la OMS (que recomienda 90 miligramos diarios para los hombres y 75 miligramos para las mujeres).

En las pruebas experimentales, la vitamina C ha funcionado contra todos los virus, si se administra en concentración suficiente, dicen los expertos. El Dr. Mike Skinner, virólogo del Imperial College de Londres, dice que no sabremos el valor de la vitamina C contra el coronavirus por algún tiempo, aunque en Corea consideran que es todo un éxito.

Complemento nutricional a base de algasSea como sea, lo que debemos tener muy presente es que la Vitamina C es importante para mantener nuestro sistema inmune en buenas condiciones (San Mauro y Garicano, 2015). Ya hace mucho tiempo que los científicos comprobaron el efecto beneficioso de la vitamina C y de la Vitamina E en el funcionamiento de las células del sistema inmunitario contra las infecciones y como ayuda para la protección de células ya afectadas.

Sin embargo, en la naturaleza se encuentra una sustancia que es mucho más potente y eficaz que la vitamina C y la vitamina E, y ésta es la Astaxantina.

¿Por qué es tan eficaz? Mientras que la vitamina C es sólo soluble en el agua, y la vitamina E es sólo soluble en las grasas, la Astaxantina es soluble en ambos medios. Así pues, penetra a través de la bicapa lipídica protectora de las células, defendiéndolas de manera eficaz ante los radicales libres, que se generan en presencia de infecciones y de estrés oxidativo, algo que ocurre en casos de contagio, como explicaremos en un posterior artículo.

En conclusión, los efectos antioxidantes de la Astaxantina son (López y March, 2012):

  • 6.000 veces más potente que la vitamina C
  • 800 veces más potente que la coenzima Q10
  • 500 veces más potente que la vitamina E.

Con la ingesta de la Astaxantina en forma de suplemento podremos preparar nuestro sistema inmune y prevenir INTERNAMENTE nuestro organismo del contagio ante esta pandemia mundial que ha supuesto el Covid-19.

Referencias

Akaike, T. (2011). Role of free radicals in viral pathogenesis and mutation. Rev. Med. Virol., 11(2), 87-101.

Guerrero, CA. y Acosta, O. (2016). Inflammatory and oxidative stress in rotavirus infection. World Journal of Virology5(2), 38-62.

López, P. y March, N. (2012). Efecto del consumo de astaxantina en la salud. Revista Española de Nutrición Comunitaria, 18(3), 164-177.

Panday, A., Sahoo, MK., Osorio, D. y Batra, S. (2015). NADPH oxidases: an overview from structure to innate immunity-associated pathologies. Cellular and Molecular Immunology, 12(1), 5-23.

San Mauro, I. y Garicano, E. (2015). Papel de la vitamina C y los β-glucanos sobre el sistema inmunitario: revisión. Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, 19(4), 238-245.

Sgarbanti, R., Amatore, D., Celestino, I. et al. (2014). Intracellular Redox State as Target for Anti-Influenza Therapy: Are Antioxidants Always Effective. Current Topics in Medicinal Chemistry, 14(1), 2529-2541.

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