PROPIEDADES DE LA ASTAXANTINA (III)

No cabe duda de que la Astaxantina tiene múltiples propiedades para mejorar la salud del cuerpo humano

Como hemos visto en artículos anteriores sobre la astaxantina, Se ha ido elaborando un análisis de las múltiples propiedades que el producto aporta al organismo humano.

En el artículo precedente, incluso, hemos visto cuál es el papel que tiene la Astaxantina en la inflamación del cuerpo (inflamación silenciosa, origen de muchas enfermedades de alta prevalencia en la actualidad), así como beneficia a los enfermos de diabetes.

Ahora en esta tercera parte, analizamos cómo la Astaxantina protege la salud cardiovascular, retarda el envejecimiento cerebral y es un excelente protector de la salud visual y ocular.

Veamos estos aspectos con más detalle.

La Astaxantina y la salud del corazón

Distintos estudios sugieren que la Astaxantina puede tener un efecto inhibitorio sobre el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares. Se ha observado que los pacientes a los que se les suministró Astaxantina mostraron un mejor flujo sanguíneo y una disminución de su hipertensión. En consecuencia, se considera que la Astaxantina tiene un efecto anti-hipertenso y disminuye la peroxidación lipídica en plasma, lo que permite afirmar que consigue mantener las paredes arteriales sanas (Dong, Jin, Lu y Kang, 2013).

La astaxantina y la salud cardiovascularOtras investigaciones coinciden en señalar que la Astaxantina mejora la elasticidad de la pared de los vasos sanguíneos y aumenta la vasodilatación inducida por el óxido nítrico y, de este modo, baja la tensión arterial. Del mismo modo, la viscosidad sanguínea también mejora por la ingesta de Astaxantina y causa una reducción del nivel de los triglicéridos y un aumento del nivel del colesterol HDL y de la adiponectina (Aoi, Naito, Sakuma, Kuchide, Tokuda, Maoka, Toyokuni, Oka, Yasuhara y Yoshikawa, 2013).

Las investigaciones preclínicas indican que la Astaxantina ejerce un efecto protector contra la arteriosclerosis, ya que inhibe el proceso inflamatorio de la pared de los vasos sanguíneos y reduce el riesgo de trombosis a consecuencia de la ruptura de la placa aterosclerótica. De este modo, las conclusiones de las investigaciones señalan que la Astaxantina ejerce una acción beneficiosa para la salud del corazón, pues modifica las concentraciones de colesterol LDL y HDL, reduciendo también la inflamación que se supone asociada al desarrollo de enfermedades cardiaco-coronarias (Hussein, Goto, Oda, Iguchi, Sankawa, Matsumoto y Watanabe, 2015).

Asimismo, se ha descubierto que la Astaxantina aumenta la entrega de energía mitocondrial, lo que ayuda al músculo cardíaco a contraerse con más fuerza y eficiencia (Hussein, Nakamura, Zhao, Iguchi, Goto, Sankawa y Watanabe, 2015). En caso de un ataque al corazón, esta propiedad de la Astaxantina es especialmente valiosa, ya que ayuda al músculo sobreviviente a reparar rápidamente las áreas dañadas. Las investigaciones señalan, además, que las personas con enfermedades cardiovasculares están a riesgo de demencia vascular, una forma de disminución cognitiva causada por la disminución del flujo sanguíneo cerebral y el daño a los vasos cerebrales.

Los suplementos de Astaxantina en este tipo de enfermos reducen la tasa de complicaciones (tales como los accidentes cerebrovasculares) y mejoran el rendimiento cognitivo (Kudo, Nakajima y Matsumoto, 2012), lo cual redunda en la posibilidad de una vida más vigorosa y activa.

La Astaxantina y sus propiedades frente a la demencia, las alteraciones neurológicas y el envejecimiento cerebral

La Astaxantina ejerce múltiples efectos beneficiosos en el cerebro. A diferencia de muchas otras moléculas antioxidantes, la Astaxantina atraviesa la barrera hematoencefálica, lo que le permite saturar y proteger el tejido cerebral. Estas características han llevado a los expertos a denominar a la Astaxantina como el “alimento natural para el cerebro” (Nai, Liu, Bi, Gao y Ren, 2018).

La astaxantina y la salud cardiovascularDistintas investigaciones con animales demuestran que el pre-tratamiento con Astaxantina puede prevenir completamente una lesión cerebral isquémica después de 2 horas de bloqueo de una de las arterias más grandes del cerebro (Galasso, Orefice, Pellone, Cirino, Miele, Ianora, Brunet y Sansone, 2018). Y, en esos experimentos, se ha hallado también que la Astaxantina:

  1. reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares,
  2. disminuye el tamaño de las áreas de apoplejía en el cerebro, y
  3. mejora la actividad motora después de un accidente cerebrovascular.

Se ha comprobado que la Astaxantina también combate directamente el impacto oxidativo de proteínas anormales, tanto en la enfermedad de Alzheimer como en la enfermedad de Parkinson (Nai, Liu, Bi, Gao y Ren, 2018). Los estudios demuestran que la proteína tóxica que se encuentra en los cerebros de los pacientes de Alzheimer (denominada proteína beta-amiloide), se encuentra también en los glóbulos rojos, donde reduce la entrega de oxígeno a los tejidos. La suplementación con Astaxantina disminuye la acumulación de esta proteína beta-amiloide en los glóbulos rojos (Visioli y Artaria, 2017).

Un estudio en humanos (Galasso, Orefice, Pellone, Cirino, Miele, Ianora, Brunet y Sansone, 2018) con síntomas de envejecimiento cerebral ha determinado que las dosis elevadas de Astaxantina, considerando como dosis elevada la ingesta de 20 mg una vez al día, durante 4 semanas:

  • Están libres de efectos secundarios
  • Se muestran efectivas ante el deterioro relacionado con la edad, mejorando las funciones cognitivas y psicomotrices.

A su vez, un estudio con sujetos sanos, de mediana y avanzada edad, con síntomas de olvido relacionados con la edad, demuestra que una ingesta de 12 mg/día de Astaxantina mejoró las puntuaciones de salud cognitiva, de atención, memoria y capacidad de aprendizaje en estos sujetos (Nai, Liu, Bi, Gao y Ren, 2018).

Todo ello, hace posible afirmar que la Astaxantina es un suplemento eficaz y efectivo en el tratamiento de la sintomatología relacionada con el envejecimiento cerebral, además de ser un buen preventivo de enfermedades como Alzheimer, Demencia y Parkinson (Grimmig, Kim, Nash, Bickford y Douglas, 2017).

La Astaxantina en la salud ocular

En la actualidad, la ciencia está reportando datos consistentes respecto a que las enfermedades oculares relacionadas con la edad y la diabetes contribuyen a las discapacidades visuales y la ceguera en millones de personas. Se ha hallado que la Astaxantina previene o desacelera 3 de las enfermedades oculares más comunes:

  1. La degeneración macular relacionada con la edad.
  2. Las cataratas.
  3. El glaucoma.

La retina humana contiene naturalmente los carotenoides luteína y zeaxantina, que son las moléculas estrechamente relacionadas con la Astaxantina (Visioli y Artaria, 2017).

Se ha demostrado que la suplementación con los tres carotenoides (Astaxantina 12 mg/día, luteína 10 mg/día, y zeaxantina 1 mg/día) mejora la agudeza visual y la detección del contraste en personas con degeneración macular temprana relacionada con la edad (Dong, Jin, Lu y Kang, 2013).

En estudios de laboratorio, la suplementación protege a las células de la retina contra el estrés oxidativo y reduce significativamente el área de crecimiento destructivo de nuevos vasos sanguíneos en las retinas, un sello distintivo de la degeneración macular avanzada (Visioli y Artaria, 2017).

Otros estudios llevados a cabo con pacientes con degeneración macular relacionada con la edad, revelan mejoras significativas en las salidas eléctricas de la retina después de la suplementación con Astaxantina y otros carotenoides (Dong, Jin, Lu y Kang, 2013).

En lo que respecta al glaucoma, que es el aumento en la presión del líquido dentro del globo ocular, se ha averiguado que en su estadio final implica la muerte de la célula retiniana por daño oxidante y pérdida del flujo sanguíneo (Watanabe, 2015). Las investigaciones llevadas a cabo en laboratorio indican que la ingesta de una suplementación con Astaxantina (con un mínimo de 12 mg/día) restaura los parámetros de la retina a la normalidad en los ojos con glaucoma inducido experimentalmente (Galasso, Orefice, Pellone, Cirino, Miele, Ianora, Brunet y Sansone, 2018).

Además de lo expuesto, cabe señalar que numerosos estudios indican que ciertos carotenoides pueden contribuir a la protección de la retina contra los daños oxidativos (Zuluaga, Gueguen, Letourneur y Pavon-Djavid, 2018).

Un estudio en ratas muestras que la Astaxantina atenúa eficazmente las lesiones retinianas al tiempo que protege los fotorreceptores ante la degeneración (Watanabe, 2015). Así pues, los resultados indican que la Astaxantina puede ser beneficiosa en la prevención y el tratamiento de las lesiones neuronales asociadas a la degeneración macular ligada a la edad.

Referencias

Aoi, W., Naito, Y., Sakuma, K., Kuchide, M., Tokuda, H., Maoka, T., Toyokuni, S., Oka, S., Yasuhara, M. y Yoshikawa, T. (2013). Astaxanthin limits exercise-induced skeletal and cardiac muscle damage in mice. Antioxidants & Redox Signaling, 5(1), 139-44.

Dong, L., Jin, J., Lu, G. y Kang, X. (2013). Astaxanthin attenuates the apoptosis of retinal ganglion cells in db/db mice by inhibition of oxidative stress. Marine Drugs, 11(3), 960-974.

Galasso, C., Orefice, I., Pellone, P., Cirino, P., Miele, R., Ianora, A., Brunet, C. y Sansone, C. (2018). On the Neuroprotective Role of Astaxanthin: New Perspectives?. Mar Drugs. 16(8), pii: E247.

Grimmig, B., Kim, S.H., Nash, K., Bickford, P.C. y Douglas, S.R. (2017). Neuroprotective mechanisms of astaxanthin: a potential therapeutic role in preserving cognitive function in age and neurodegeneration. Geroscience. 39(1), 19-32.

Hussein, G., Goto, H., Oda, S., Iguchi, T., Sankawa, U., Matsumoto, K. y Watanabe, H. (2015). Antihypertensive potential and mechanism of action of astaxanthin, II. Vascular reactivity and hemorheology in spontaneously hypertensive rats. Biological and pharmaceutical bulletin. 28(6), 967-971.

Hussein, G., Nakamura, M., Zhao, Q., Iguchi, T., Goto, H., Sankawa, U. y Watanabe, H. (2015). Antihypertensive and neuroprotective effects of astaxanthin in experimental animals. Biological and Pharmaceutical Bulletin, 28(1), 47-52.

Kudo, Y., Nakajima, R. y Matsumoto, N. (2012). Effects of astaxanthin on brain damages due to ischemia. Carotenoid Science, 5(3),25-36.

Nai, Y., Liu, H., Bi, X., Gao, H. y Ren, C. (2018). Protective effect of astaxanthin on acute cerebral infarction in rats. Hum. Exp. Toxicol., 37(9), 929-936.

 Visioli, F. y Artaria, C. (2017). Astaxanthin in cardiovascular health and disease: mechanisms of action, therapeutic merits, and knowledge gaps. Food Funct., 8(1), 39-63.

Zuluaga, M., Gueguen, V., Letourneur, D. y Pavon-Djavid, G. (2018). Astaxanthin-antioxidant impact on excessive Reactive Oxygen Species generation induced by ischemia and reperfusion injury. Chem. Biol. Interact., 5(279), 145-158.

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